viernes, 6 de julio de 2012

¿Hay que Temer el Tribunal de Cristo?

Es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. – 2 Corintios 5:10.

"Todos hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo” (Romanos 14:10). El que no haya creído en Cristo tendrá que comparecer ante el tribunal de Dios (Apocalipsis 20:12) y será condenado. El mal que haya cometido de ninguna manera podrá ser borrado por el bien que haya hecho. Pero si acepté a Jesucristo no iré a juicio, porque el castigo que merecían mis faltas ya lo recibió Jesucristo, mi Salvador. “El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Juan 5:24).
Sin embargo, como creyente tendré que presentarme ante el tribunal de Cristo para que todo sea puesto a la luz. Será el día del juicio de mis obras. No habrá ninguna condenación, ya que mis pecados han sido perdonados. Habrá una pérdida en relación con el mal que haya cometido… o una recompensa: el Señor recompensará todo el bien que haya hecho por él, incluso un vaso de agua dado en su nombre.
La idea del tribunal no me asusta, porque el juez que lo presidirá será mi Salvador, quien llevó él mismo mis pecados. Allí estaré en presencia de su perfecta gracia; conoceré su apreciación de mis hechos y me maravillaré de la inmensidad del amor divino. Esta perspectiva en el fondo es estimulante para mí, pues me hace ser consciente de la seriedad de la vida y me anima a vivir más cerca del Señor.

Fuente:Amen-amen.net

¿Cómo es Dios?

¿Cómo es Dios?
“Porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.” Hechos 17:23.

Los teólogos han tratado de describir a Dios de muchas maneras. Dios es la sustancia de todas las virtudes humanas. Es todo sabiduría y todo lo sabe. Puede hacer todo lo que nosotros no podemos, y es depositario de todas las bondades a que aspiramos. En otras palabras, Dios es Omnipotente (todo lo puede), Omnisciente (todo lo sabe) y Omnipresente (está en todas partes).
 
Por otra parte, podemos describir a Dios comparándolo con nuestras limitaciones humanas. Por ejemplo, somos mortales, pero Dios es inmortal; somos falibles, pero Él es infalible.
 
Dios es Espíritu eterno e imperecedero. No tiene principio ni fin. Tiene plena conciencia de sí mismo («Yo soy»). Es plenamente moral y responsable («Hagamos»). Es la esencia del amor y ama. Es también un juez recto —totalmente justo y fiel.
 
Dios es el Padre de la creación, el hacedor de todo lo que existe. Es todopoderoso y sostiene el Universo. Existe fuera del Universo (los teólogos llaman esto trascendencia), aunque su presencia llena toda la creación (los teólogos dicen que es inmanente), y la gobierna. Existe dentro de la naturaleza, pero no es la naturaleza, ni está sujeto a sus leyes como dicen los panteístas. Es la fuente de la vida y de todo lo que existe.
 
La mejor descripción de Dios es el nombre que le reveló a los primeros israelitas, Jehová. Jehová se traduce a veces como «Señor». Los especialistas creen que se trata de un antiguo modo del verbo hebreo «ser», cuyo significado literal sería: «Aquel gracias al cual existe (todo) lo que es».

Fuente:impactoevangelistico.net

martes, 3 de julio de 2012

“El alcohol destruyó mi hogar, pero Cristo lo reconstruyó”


Nadie puede negar que el alcohol es el detonante de buena parte de los actos violentos que se cometen en la sociedad. Además de lo perjudicial que es para nuestro organismo, también es sumamente dañino para el alma. Este fue el caso del matrimonio conformado por Raúl Quinteros y Lucy Rojas.

Él con sólo 20 años empezó a ingerir altos contenidos de alcohol, situación que lo llevó a descarriar el tren de su existencia.

Según Raúl, el inicio de su adicción fue paulatino. “Empecé con un vaso y cuando menos lo pensé me di cuenta que ya no podía escapar”, afirma el protagonista de esta historia.

Su labor de mecánico en Chiclayo fue degenerando, porque estafaba a sus clientes para obtener mayores ganancias, para despilfarrarlas en bebida. Fue así que Lucy empezó a perder la confianza en él, poco a poco el amor que le tenía se fue disipando.

Ambos se conocieron muy jóvenes y la imagen que Raúl ofrecía durante el enamoramiento era muy distinta a la que con el paso de los años presentó.

“Cuando conocí a su familia me dio temor ver que el alcoholismo era algo habitual en ese hogar”, cuenta Lucy, quien por ese entonces tenía un hermano que oraba por ella y por su familia, además les brindaba alimentos y vestido a su sobrino.

Pasado algún tiempo, la infidelidad terminó por romper la relación entre Raúl y Lucy. Esto la obligó a viajar a Lima para consumar la separación. Ya en Lima, Lucy tuvo que trabajar para mantener a su hijo, ella se convirtió en padre y madre para el pequeño, además aprovechó para acercarse a Dios asistiendo a una congregación del Movimiento Misionero Mundial.

Designio divino
Raúl decidió viajar a Lima para ver a su hijo, pero el rechazo de su esposa lo hizo pensar que todo había terminado entre ambos. En tanto esperaba que llegue la hora para regresar a Chiclayo, prendió el televisor y empezó a ver un programa en el que un pastor lo alentaba a recuperar su hogar.

Tras el mensaje solo pudo caer al suelo de rodillas y  en visión sobrenatural presenció todo lo malo que había hecho. Él sólo atinó a correr a buscar a Lucy, la encontró y la abrazó. Tras contarle lo que le sucedió,  entre lágrimas decidieron ir juntos por primera vez a una Iglesia cristiana.

Hoy ya se cumplieron 15 años desde que Cristo gobierna sus vidas. Actualmente ambos continúan fieles a quien les ofreció verdadera libertad.

Fuente:mmmperu.org

Brasil: evangélicos crecen el 61% en 10 años

Un total de 42 millones 300 mil brasileños afirmaron ser cristianos evangélicos en 2010, un 61,45 por ciento más que los 26 millones 200 mil existentes en el año 2000.

Según revelan datos del censo del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), la cantidad de evangélicos en 2000 representaba el 15,4 por ciento de la población brasileña y los de 2010, ascienden ya al 22,2 por ciento de los habitantes del gigante suramericano, indica el IBGE.

Esto supone que los evangélicos han sido la confesión o creencia religiosa que más ha aumentado en este periodo.

Lo más llamativo del rápido avance protestante es cuando se compara con 1991, momento en el que abarcaba sólo el nueve por ciento de la población, y con 1980, con un 6,6 por ciento.

CAIDA CATÓLICA EN PICADO 

Pese a ese incremento evangélico, los católicos siguen siendo mayoría en Brasil. Pero  el porcentaje de católicos cayó a una tasa histórica mínima de 64,6% de su población  de 191 millones de habitantes, por lo que son actualmente 123,3 millones, todavía el país con más seguidores de esta religión en el mundo. Pero  en el censo anterior de 2000 representaban 73,6% de la población y en 1970 eran casi 92%, según los datos del IBGE.

Pero si nos remontamos al momento en el que fue hecho  el primer censo en 1872, los católicos representaban 99,7% . El estado con menos católicos es el de Río de Janeiro (sureste), con 45,8%.

OTRAS CREENCIAS 

También aumentan las religiones espiritistas, que en 2010 tenían 3,8 millones de adeptos en Brasil (1,9% de la población). El censo indica también que este es el grupo religioso que posee la mayor proporción de personas con nivel superior de estudios completo y más altos ingresos.
Un total de 15,3 millones dijo no tener ninguna religión (8% de los brasileños).

Asimismo, más de medio millón de brasileños se declararon seguidores de religiones con bases afrobrasileñas como candomblé y umbanda.

Fuentes: AFP© Protestante Digital 2012

Creo en Dios, quien me enseña a Amar.


Dios es amor.1 Juan 4:8
 
Hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros.1 Juan 4:16.
«Creo en Dios; conozco su presencia asombrosamente fiel. Se acerca a mí a través de mis preguntas, mis dudas, él, el Dios que se hizo hombre, el Resucitado vencedor de la muerte, el Dios vivo. Creo en él, pues vivo del gozo que experimento al ser consciente de sus dones. El hecho de conocer mis faltas no impide esta alegría, pues deposito mi confianza en la compasión y en la fidelidad de Jesús el Redentor.

Fue sobre todo en medio del sufrimiento cuando puse toda mi confianza en Dios; en medio del mayor sufrimiento, es decir, cuando los que amamos sufren y no podemos ayudarles. Ante situaciones así, toda sabiduría humana parece insignificante. En medio de esta impresión de no saber amar, sólo pude hallar la paz en el amor de Cristo y al aceptar seguirle. Por nosotros solos somos incapaces de dar lo que nos gustaría dar. «¡Señor, abre mi corazón al verdadero amor, y que se haga tu voluntad!».

No puedo vivir sin amor, y sin la ayuda de Dios no puedo pretender amar. “Si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve” (1 Corintios 13:3). Mi esperanza en Dios se expresa por medio de la oración; y por débil que sea mi oración, ella es la experiencia y manifestación de esta comunión que conduce al Dios que busco, Aquel que enseña a amar». M. M.

Fuente:amen-amen.net

lunes, 2 de julio de 2012

¡Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra!

¡Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra!
Rev. Rodolfo González Cruz

“¡Oh Jehová, Señor nuestro, cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos… Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?” Salmo 8:1-4.

Dios hizo un universo infinitamente grande. Los hombres de ciencia no alcanzan a ver el final del espacio sideral, donde se encuentran los astros, galaxias y todas las constelaciones. Se dice que se necesitarían millones de años para atravesar todo el espacio y lo que duramos en vida es, a lo mucho, setenta años.
 
Matusalén vivió novecientos sesenta y nueve años. Este hombre no llegó ni a los mil años, y de mil a un millón hay bastante diferencia. El trono de Dios, del cual la Biblia habla, está mucho más allá de todas las galaxias.
 
Cuando llegó al cosmos, Yuri Gagarin -primer cosmonauta ruso- dijo que no veía a Dios por ningún lado. ¡Qué ignorancia! y parecía un científico.
 
Un cristiano evangélico llamado Neil Armstrong fue el primer hombre que llegó a la luna. Al estar sobre la superficie, dejó una placa donde estaba escrito el Salmo 8. Años después se convirtió en un predicador del Evangelio, reconociendo la grandeza de Dios. Este hombre de ciencia que, no solo llegó al cosmos, sino mucho más allá, exalta y glorifica el nombre de Dios.
 
A lo largo de la historia existieron hombres extraordinarios, que han realizado grandes aportes a la sociedad, con inventos y descubrimientos que, en la actualidad, son de gran utilidad para la humanidad:
 
                La primera universidad que existió en el mundo fue cristiana evangélica.
                La primera imprenta  la hizo un cristiano evangélico.
                La primera máquina de coser fue inventada por un cristiano.
                El primer equipo para tomar placas o radiografías lo descubrió un cristiano evangélico.
                El primer automóvil fue hecho por un cristiano llamado Rodolfo Diesel.
                El primer avión fue inventado por dos hijos de un cristiano evangélico.
                El helicóptero, la televisión, el teléfono, la electricidad, el telégrafo, entre otros fueron hechos por cristianos evangélicos.
 
¿Quién no ha oído hablar de los premios Nóbel? Nóbel era un cristiano evangélico que aportó más de doscientos inventos y descubrimientos para la ciencia. Posteriormente, donó sus bienes para que los estudios y avances científicos continúen y así apoyar a aquellos que están trabajando en favor de la sociedad.
 
En África del Sur, un cristiano evangélico realizó el primer trasplante de corazón. Es así que muchos cristianos han efectuado innumerables aportes científicos.
 
¿Es el cristianismo un atraso? ¡De ninguna manera! El cristianismo es cultura, avance, prosperidad, bienestar y felicidad.

Fuente:impactoevangelistico.net

Obediencia: la llave secreta

Obediencia: la llave secreta “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él”. (Juan 14:21).

Es la obediencia, la puerta de la felicidad del hombre y el secreto de una vida fructífera en El Señor. Esto es posible, si entendemos que estamos obedeciendo a aquél que ha demostrado ser digno de toda nuestra confianza.
 
La obediencia requiere que el hombre reconozca a Dios como su Señor. Somos su creación y dependemos de él. Ella determina la relación correcta entre Dios y el hombre; Creador y criatura; Diseñador y diseño; Padre e hijo. Razón por la cual, todo aquél que descubre esta llave, podrá abrir la puerta a ilimitadas posibilidades de vida plena, victoriosa y llena de poder.
 
Podemos decir que la característica predominante del mundo actual, y el factor común en todos los problemas de la sociedad humana se llama rebeldía (desconocimiento y falta de disposición para seguir las instrucciones dadas por nuestro Creador, para el funcionamiento armónico del universo). Es por esto que la obediencia se convierte en la más grande demanda de Dios en su Palabra.
 
Los principios que rigen nuestra vida espiritual definen: una vida de victoria y poder si nos sujetamos a ellas, o una vida de continuos fracasos y frustraciones si no lo hacemos. El amor, no sólo son bellas palabras, sino compromiso y conducta. La desobediencia puede ser motivada por la desconfianza, por eso es necesario aprender a entregar completamente nuestras vidas a Él, pues Él, que nos creó, conoce mejor que nosotros el propósito para el cual nos hizo y nos ama incondicionalmente. El amor en obediencia a Él es más que una simple sensación de afecto: es una actitud que se revela en nuestras acciones.
 
Fuente:reflexiondevida.com