miércoles, 23 de mayo de 2012

Vigésima Segunda Convención Nacional en el Perú

Vigésima Segunda Convención Nacional en el Perú
 
El Movimiento Misionero Mundial en el Perú, con gran gozo, celebró su gloriosa Convención Nacional en el Estadio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la ciudad de Lima.
La Obra en el Perú celebró su Vigésima Segunda Convención Nacional en el Estadio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la ciudad de Lima, del 15 al 20 de mayo del presente año.
 
En esta gloriosa actividad se contó con la visita de los Oficiales Internacionales: Rev. Gustavo Martínez, Presidente Internacional, quien vino acompañado de su esposa; Rev. José Soto, Vicepresidente Internacional; Rev. Rodolfo González, Tesorero Internacional, acompañado de su esposa; Rev. Humberto Henao, Director. También estuvieron: Rev. Enrique Centeno, que vino desde Colombia; Rev. Alcides Ramea, Supervisor Nacional de Panamá; Rev. Epifanio Asprilla, Oficial Nacional de Panamá; Rev. Ricardo Gudiño y su esposa Hna. Neudy de Gudiño, llegaron desde Venezuela; entre otros. Agradecemos la presencia de estos siervos de Dios, quienes fueron de gran bendición para el Perú y el mundo entero.
 
Todo el cuerpo ministerial de la Obra en el Perú estuvo presente. Se contó con la presencia de miles de personas del interior del país, quienes de manera anticipada llegaron a la ciudad de Lima, para disfrutar del megaevento espiritual.
 
En cada uno de nuestros cultos, tanto en la mañana como en la noche, la gloria del Señor se movió de una forma extraordinaria, miles de vidas pasaron al altar para aceptar a Jesucristo como su Señor y Salvador, hermanos recibieron sanidad en sus cuerpos, muchos creyentes recibieron la investidura del Espíritu Santo y todo el cuerpo de Cristo fue muy edificado.
 
Dentro del marco de fiesta espiritual en que se encontraron los asistentes a la Vigésima Segunda Convención Nacional, se desarrolló la programación del evento en forma gloriosa con la presentación de coros de alabanzas, testimonios, y la exposición de la poderosa Palabra de Dios.
 
SERVICIO INAUGURAL
 
Un glorioso servicio inaugural tuvo la Convención Nacional de la Obra en el Perú. Una hora después del comienzo del devocional, las notas del Himno Nacional de esta nación hicieron eco en el recinto universitario, para que luego, el Rev. Rodolfo González Cruz salude a los presentes y a quienes sintonizaban el evento desde todo el mundo a través de los medios de comunicación. También, se difundió un breve documental en el que se resumió el progreso de la Obra en el Perú.
 
MENSAJE INAUGURAL
 
El mensaje de esa noche estuvo a cargo del Rev. Gustavo Martínez Garavito, quien destacó el texto bíblico situado en el libro de los Salmos (16:7-11). El tema disertado llevó por título: “La Presencia de Dios”.
 
“La presencia de Dios trae vida, sanidad y  la muerte huye; cuando la presencia de Dios llega a la vida de cada persona todo cambia”, refirió el siervo de Dios ante una multitud conmovida por el poder del Espíritu Santo.
 
Asimismo, destacó la historia de Ana, quien según las Sagradas Escrituras le pidió al Creador ayuda divina para poder concebir al profeta Samuel, de quien se dice fue el último de los grandes jueces de Israel. Finalmente, el llamado estuvo enfocado en la necesidad que debe tener todo cristiano de buscar imperiosamente la presencia de Jehová.
 
ASISTENCIA MASIVA DE 75 MIL PERSONAS
 
El estadio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos albergó más de 75 mil personas en todos estos días de Convención Nacional. Como en otros años la asistencia fue masiva, pero cada año ha ido incrementándose el número de asistentes.
 
El trabajo muy bien organizado, la búsqueda en ayuno y oración, y el esfuerzo desplegado del cuerpo ministerial y del pueblo del Señor en este país dieron tremendos resultados. Dios siga bendiciendo la Iglesia de la República del Perú.
 
PROMOCIÓN DE OBREROS
 
El día domingo, último día de la actividad, por la tarde se realizó el reconocimiento y promoción de obreros del Movimiento Misionero Mundial en el Estadio San Marcos. Fueron promovidos 253 hermanos a Predicadores Laicos, 202 a Predicadores Licenciados y 49 a Ministros Ordenados. El Rev. José A. Soto Benavides, Vicepresidente Internacional de nuestra denominación, ungió con aceite a los nuevos Ministros Ordenados, en señal del derramamiento del Espíritu Santo en sus vidas.
 
En el marco de esta ceremonia, la oficialidad internacional reconoció el exponencial crecimiento de la Obra en el Perú, gracias al cual miles de vidas llegaron a los pies de Cristo y en la actualidad son más de un millar de iglesias en el país.
 
Asimismo, el Supervisor Nacional de la Obra en Perú, Rev. Luis Meza Bocanegra, informó en el marco de la Convención Nacional que se han establecido 79 presbiterios en todo el territorio nacional. De esta manera, la Iglesia del Movimiento Misionero Mundial en el Perú continúa trabajando en pos de la evangelización a lo largo de todo el territorio peruano.
 
GLORIOSO DESFILE DEL MOVIMIENTO MISIONERO MUNDIAL
 
En este último día de actividad diferentes delegaciones representativas de la Obra en esta nación sudamericana desfilaron alrededor del estadio, fue un momento sumamente especial.
 
Con entusiasmo y alegría las diferentes áreas de trabajo de esta Obra marcharon por las instalaciones del Estadio de San Marcos, reflejando el trabajo arduo que se realiza en el Perú desde hace casi 30 años, también se notó el gran crecimiento que se viene dando en esta nación.
 
MENSAJE DE CLAUSURA
 
Finalmente, el Rev. José A. Soto, desarrolló un mensaje titulado “El quebrantamiento del poder del enemigo”. La temática giró en torno al relato bíblico del gadareno (un hombre poseído durante años por espíritus inmundos) quien fue liberado de su extenso sufrimiento gracias a la intervención sobrenatural de nuestro Señor Jesucristo.
 
En ese sentido, refirió que la ausencia de Dios en el corazón de las personas le da espacio a la oscuridad, ocasionando destrucción y muerte en la humanidad.
 
Durante el mensaje pudimos presenciar como actuó el poder de Dios en toda su intensidad, transformando vidas y restaurando hogares.
 
MEDIOS DE COMUNICACIÓN CUBRIERON MEGAEVENTO
 
Se realizó una cobertura extraordinaria a través de radio, televisión e internet. Equipos de última generación y personal altamente calificado fueron puestos al servicio de la evangelización del mundo. ¡Gloria a Dios!

lunes, 21 de mayo de 2012

Tres días de fiesta espiritual en Perú


Rev. José Arturo Soto

Cuatro puntos para despertar del sueño espiritual, fue el tema del desarrollo de la predicacion traido.

En ese sentido, el siervo de Dios desglosó la enseñanza en cuatro aspectos que consideró fundamentales para el surgimiento espiritual.
Punto1.- Cuando el sueño se va surgen los propósitos que Dios tiene con nosotros, tal cual sucedió en el caso del rey Asuero quien, gracias a una noche de insomnio y a la intervención de la reina Ester, evitó se lleven a cabo los planes siniestros de Amán.
Punto2.- Cuando el sueño se va nos involucramos en los planes del Creador. No necesitamos ser eruditos en las Sagradas Escrituras, ni tener un cargoministerial. Si Dios utilizó a un rey no judío para hacer su voluntad, con mayor razón lo hará con un hijo suyo.
Punto3.- Cuando el sueño se va despierta la justicia divina. Así como Jehová no permitió que Amán extermine a su pueblo, tampoco dejará abandonada las peticiones de quien decide rechazar el pecado y entregar su corazón a Jesucristo.
Punto4.- Cuando el sueño se va se abre el camino de la victoria. Es momento de despertar y decidir encontrar nuevas experiencias en las rutas del Señor. Seguramente el camino no será fácil, pero el éxito está asegurado.
Sueño espiritual
El sueño espiritual es descuido, insensibilidad e inactividad en un creyente
 

Fuente: impactoevangelistico.net

Más de 100.000 creyentes de Indonesia se unen para orar por su nación


Los cristianos comenzaron a orar en el momento que entraron al estadio. "La oración puede cambiar todo en esta nación, y por eso he venido esta noche con mi familia, creyendo que Dios hará lo imposible", dijo una mujer.

En el terreno deportivo más grande de Indonesia, se llevó a cabo la más gigante oración, unos 100. 000 creyentes clamaron por su nación. El hecho ha sido histórico y fue televisado en todo el país más poblado por musulmanes.
Los cristianos comenzaron a orar en el momento que entraron al estadio. “La oración puede cambiar todo en esta nación, y por eso he venido esta noche con mi familia, creyendo que Dios hará lo imposible”, dijo una mujer.
En medio de las oraciones por la nación y el mundo, los participantes escucharon una misma adoración y altavoces sonaban para animar a caminar más cerca de Dios.
La estimación oficial fue que más de 100.000 indonesios, oraron la noche de ayer jueves en el Estadio Nacional de Yakarta y debido a que fue televisado los creyentes en las otras 378 ciudades de Indonesia se reunieron al mismo tiempo en sus hogares, iglesias y alrededor de las pantallas de televisión para apoyar la oración, lo que indica que el clamor fue aún mayor.

“Más de 2,5 millones de cristianos en el país en Indonesia oraron a Dios, pidiéndole que envíe su Espíritu Santo a la nación”, dijo el Dr. Bambang Widjaya de la Asamblea Mundial de Oración a CBN News.
CBN Indonesia, ayudó a facilitar la reunión de oración en el estadio, así que se reunieron líderes de diferentes denominaciones y ministerios globales para pedir una mayor unidad entre las iglesias.
“Hay un poder tremendo en la unidad”, dijo a Enoc Adeboye, pastor de la Iglesia Redimida Cristiana de Dios.
“De hecho, Dios me dio una palabra profética que, como resultado de esto comenzarían las misiones de los nuevos movimientos que, literalmente, irán a cada lengua y tribu”, Cindy Jacobs, co-fundadora de Generals International.


NoticiaCristiana.com

sábado, 12 de mayo de 2012

María, una mujer escogida por Dios para ser madre

María, una mujer escogida por Dios para ser madre
 
Rev. Rubén Concepción

La Biblia distingue a muchas mujeres valientes, capacitadas, generosas, humildes, abnegadas y de fe. Entre todas ellas resalta a María. Si bien nosotros no la idolatramos, ni le damos culto, ni adoración, reconocemos que Dios puso los ojos en ella para cumplir el más grandioso de los planes jamás ideados por Él: la redención de la raza humana.
“María dijo: He aquí la sierva del Señor, hágase conmigo conforme a tu palabra… Engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre, y su misericordia es de generación a los que le temen.” Lucas 1:38, 46-50.
 
María fue una mujer escogida por Dios para ser madre. En efecto, aquella doncella hebrea reunía cualidades hermosas que hicieron que el Señor se fijara en ella para llevar a cabo el gran misterio de la encarnación de Jesús. Entre otras resaltan: 1) su humildad y su disposición para el servicio; 2) su fe y piedad; 3) su capacidad para guardar secretos; 4) y su fidelidad.
 
La mujer que en su vida tiene la oportunidad de ser madre goza de un gran privilegio. Ser madre no significa estar cargando un bulto o un objeto cualquiera en su seno, sino abrigar a un ser viviente que piensa, que razona, que tiene emociones y sentimientos, el cual permitirá que perdure la raza humana hasta que Cristo regrese a la tierra. De importancia crucial es, pues, que la mujer sea consciente de que el privilegio y el honor de dar la vida a otro ser humano provienen directamente de Dios.
 
Por desgracia, hay mujeres que no valorizan el don divino de ser madres, y como no lo hacen, el hijo viene a convertirse para ellas en una carga, en algo molestoso, de lo cual pueden disponer a su antojo, y hasta decidir la vida o la muerte sobre él.
 
1.- MARÍA, UNA MUJER HUMILDE
 
Nuestra sociedad del siglo XXI se ha caracterizado por el aumento vertiginoso de los embarazos frutos del sexo prematrimonial. Hoy día, el caso de María hubiese sido, por ende, “uno entre tantos más”. Sin embargo, a pesar de su banalización, el embarazo de las jóvenes solteras pone abruptamente el punto final a la infancia y a la inocencia, para marcar el inicio de las responsabilidades de una mujer adulta.
 
En lo que atañe a María, ella nunca había conocido varón y, en su tiempo, quedarse embarazada fuera del matrimonio era considerado como un delito digno de muerte. María sabía, pues, que exponía su vida al aceptar llevar en su seno lo que parecería el fruto de la fornicación, y todavía más al estar desposada con José. No obstante, son hermosas las palabras que pronunció aquella joven, cuando recibió el mensaje del ángel Gabriel: “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra” (Lucas 1:38).
 
Para desempeñar la función de madre, es menester que la mujer entienda que ante todas las cosas, ella es una sierva del Señor. Sin duda, es triste cuando un hijo es menospreciado, pero también es de lamentar cuando una madre lo idolatra. Este tipo de madre levanta los hijos que no tienen fuerzas para enfrentar las cosas arduas que acarrean la vida.
 
Ser madre estriba en una responsabilidad que Dios, personalmente, le entrega a la mujer. Esta, a su vez, ha de pedirle al Señor sabiduría, madurez y fortaleza para cumplir lo mejor posible con dicha responsabilidad. Cuando recibió la noticia de que quedaría embarazada, María le pidió a Dios que todas las cosas se encaminaran según su Palabra. Y, definitivamente, criar a nuestros hijos bajo la guía divina es la mejor herencia que podemos dejarles.
 
2.- MARÍA, UNA MUJER DE FE Y DE PIEDAD
 
María confiaba totalmente en Dios, y por eso aceptó el reto de llevar en su seno al Creador. Asimismo, para ser madre, una mujer tiene que aceptar desempeñar esta función, porque de no hacerlo, siempre verá al niño como un estorbo en su vida, como un enemigo que le roba su tiempo y espacio.
 
Aquella joven entendió que Dios la había mirado con ojos de misericordia, y que ser la madre del Mesías haría de ella una mujer bienaventurada entre todas las generaciones pasadas o futuras (Lucas 1:48). Cuando una mujer no ve el hecho de tener un hijo como una bienaventuranza, será incapaz de cumplir con su deber maternal, con ese amor especial con el cual Dios quiere que lo haga. En efecto, sólo una madre es capaz de transmitir la ternura, el cariño y la bondad que emanan del Creador del universo; y esto es lo que hace de nuestras madres unos seres especiales e inolvidables.
 
En ciertas circunstancias, la rebeldía de los jóvenes se explica por el hecho de que nunca han conocido el calor de una madre. Al haber derrumbado los pilares de la familia tal y como Dios los estableciera desde el libro de Génesis, esos niños han tenido una casa y han compartido un mismo techo que sus progenitores, pero esa casa nunca fue un hogar para ellos. Nunca han experimentado el amor, y nunca se han sentido bienvenidos ¿Sabía usted que se ha probado científicamente que desde el vientre de su madre, el percibe los sentimientos y las emociones que éste genera en ella?
 
Madre cristiana, la oración es buena e indispensable, pero también lo es detenerse en sus quehaceres para compartir con sus hijos, para hacerles sentir que son importantes y queridos.
 
3.- MARÍA, UNA MUJER DE CONFIANZA
 
Me llama la atención que, en distintas partes de los Evangelios, se repite esta frase: “Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón” (Lucas 2:51). En el corazón de María siempre hubo una disponibilidad espiritual para el servicio, y ella supo guardar en secreto todo lo que el ángel le había revelado con respecto a Jesús y su misión mesiánica antes de que naciera.
 
Desde el nacimiento de Cristo, María supo también que tendría que experimentar, como madre, un dolor inmenso. En efecto, cuando María y José llevaron a Jesús al templo, para que fuera circuncidado, Simeón le profetizó: “Y una espada traspasará tu misma alma” (Lucas 2:35).
 
¿Cuántas madres, como María, abrigan tristezas profundas en sus corazones? ¿Cuántas madres mantienen ciertas cosas negativas encerradas bajo llave en el secreto de su corazón, unas cosas que las hieren y las martirizan?
 
Amados lectores, muy a menudo, el cristiano percibe la experiencia de la cruz como algo solamente espiritual. Sin embargo, tampoco podemos olvidar ni descartar los fortísimos sentimientos humanos que allí estaban involucrados.
 
Como se sabe, las madres desarrollan un poderoso instinto de protección para con sus hijos. María, como madre, sabía qué pasaría con Jesús y, seguramente, sentía tristeza al pensarlo. Sin embargo, ella nunca permitió que sus sentimientos maternales interfirieran en el transcurso del plan de Dios.
 
María tenía una confianza maternal en Cristo, y esto lo demuestra su actuación en las bodas de Caná. Ella no fue a Jesús pensando que Él haría un milagro, sino como una madre que ve las capacidades y los talentos de su hijo. María puso, pues, toda su confianza en Jesús, sabiendo que Él era capaz de ayudarla en aquella situación, que no le fallaría, y que sabría hacer lo correcto. Por este motivo, ella dijo a los siervos que atendían a los comensales de la boda: “Haced todo lo que os dijere” (Juan 2:5).
 
Ahora bien, ¿confía usted también, como María, en sus hijos adultos? ¿Es capaz de aceptar que ellos son capaces de ayudarlo a resolver algún problema? María confiaba completamente en Jesús. Ella le había enseñado bien, le había inculcado principios morales sólidos, y por eso sabía que Él no dañaría nunca su testimonio ni tampoco traería la deshonra a su casa. Es menester concienciarnos de que los principios y los valores fundamentales de la vida se enseñan principalmente en el hogar, no en la iglesia ni en la escuela.
 
4.- MARÍA, UNA MUJER FIEL
 
Es revelador, en cuanto al carácter fiel de María, el versículo siguiente: “Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena” (Juan 19:25). En medio de tanto dolor y sufrimiento, la madre de Jesús estaba al pie de la cruz, apoyando a Jesús como una madre apoya a su hijo. El apóstol Juan analizó muy bien la escena, y no visualizó a María como una mediadora en el plan de la redención que se estaba cumpliendo en aquel momento, sino que le prestó atención a la entrañable relación filial que existía entre ambos.
 
¿Qué representa la cruz? Sufrimiento, padecimiento, sangre, golpes, torturas, burlas, crisis física y emocional. Asimismo, hoy en día nos encontramos en un estado de crisis gravísimo, lo que está causando graves estragos en la juventud e incluso, en la juventud de las iglesias.
 
Jesús sabía a qué había venido, y por qué estaba muriendo en la cruz; pero también era consciente de su responsabilidad filial, y por ende, no perdió nunca de vista sus emociones y sus sentimientos. Dice el Evangelio según San Juan: “Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien Él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa” (Juan 19:26-27).
 
En medio de su cruel agonía, y sabiendo que pronto partiría de este mundo y que sería glorificado, Jesús puso la mirada cariñosa de un hijo en María. Cuán hermoso es constatar que, el Hijo de Dios estaba preocupado por el bienestar futuro de aquella quien fuera su madre en la tierra. Él no la quiso abandonar ni entregarla en manos de cualquiera. Así pues, la confió al apóstol Juan, que era su discípulo amado.
 
¿Qué vio Jesús en Juan, para poner la vida de su madre en sus manos? Simple y llanamente, que éste tenía todas las cualidades de un buen hijo, y que sería capaz de amar y de cuidar a María como a una madre. Juan accedió a la petición de Cristo, y a partir de aquel momento, veló sobre el bienestar de María como si ella hubiese sido su madre biológica. “El discípulo la recibió en su casa” ¡Qué frase más hermosa! La misma denota que María se sintió bienvenida en la casa de Juan, hasta el día cuando partió de este mundo para volver a encontrarse con Cristo en el cielo.
 
CONCLUSIÓN
 
Es menester crear conciencia, y que aprendamos a valorizar a las que son nuestras madres. Cristo supo valorar a la suya hasta su partida de esta tierra. El Maestro, una y otra vez, nos ha dejado trazadas sus huellas para que las sigamos. María es una fuente de inspiración para todos nosotros: estuvo al pie de la cruz, cuando todos los amigos y los discípulos de Jesús lo habían abandonado. María fue una mujer valiente, fiel, dispuesta, reservada, llena de fe y de piedad. Imitémosla en esas cualidades tan hermosas.
 
LA MUJER QUE EN SU VIDA TIENE LA OPORTUNIDAD DE SER MADRE GOZA DE UN GRAN PRIVILEGIO. SER MADRE NO SIGNIFICA ESTAR CARGANDO UN BULTO O UN OBJETO CUALQUIERA EN SU SENO, SINO ABRIGAR A UN SER VIVIENTE QUE PIENSA, QUE RAZONA, QUE TIENE EMOCIONES Y SENTIMIENTOS, EL CUAL PERMITIRÁ QUE PERDURE LA RAZA HUMANA HASTA QUE CRISTO REGRESE A LA TIERRA. DE IMPORTANCIA CRUCIAL ES, PUES, QUE LA MUJER SEA CONSCIENTE DE QUE EL PRIVILEGIO Y EL HONOR DE DAR LA VIDA A OTRO SER HUMANO PROVIENEN DIRECTAMENTE DE DIOS.
 
POR DESGRACIA, HAY MUJERES QUE NO VALORIZAN EL DON DIVINO DE SER MADRES, Y COMO NO LO HACEN, EL HIJO VIENE A CONVERTIRSE PARA ELLAS EN UNA CARGA, EN ALGO MOLESTOSO, DE LO CUAL PUEDEN DISPONER A SU ANTOJO, Y HASTA DECIDIR LA VIDA O LA MUERTE SOBRE ÉL. PARA DESEMPEÑAR LA FUNCIÓN DE MADRE, ES MENESTER QUE LA MUJER ENTIENDA QUE ANTE TODAS LAS COSAS, ELLA ES UNA SIERVA DEL SEÑOR.

 Fuente: impactoevangelistico.net

Corazón de misionero

Corazón de misionero

William Carey pasó 41 años en la India difundiendo la Palabra del Señor. Fundó una gran cantidad de escuelas cristianas, predicó en más de 30 lenguas nativas y tradujo la Biblia para la tercera parte de los habitantes del mundo.

La vida de William Carey, desde muy temprano, estuvo impregnada de una resolución indómita y férrea como un hierro. Fue esa característica de persistir, sin tregua ni descanso, el secreto de su existencia. Desde su nacimiento, el 17 de agosto de 1761 en Inglaterra, sirvió a Dios durante más de cuarenta años, con un ministerio fructífero en las tierras de la India donde esparció la Palabra del Señor, fundó escuelas cristianas y tradujo la Biblia para la tercera parte de los habitantes del mundo. Una obra misionera que permanece intacta hasta la actualidad y se constituye en un ejemplo a seguir para la comunidad evangélica mundial.
 
William, el más joven de los cinco hijos de los esposos Edmundo e Isabel Carey, se crió en la aldea de Paulerspury en Northamptonshire. Desde corta edad se mostró muy interesado en las ciencias naturales, en especial la botánica, y se destacó por su capacidad para aprender idiomas. Así a los doce años adquirió un ejemplar del vocabulario latino y se lo aprendió de memoria. Luego, dos años más tarde, se inició en el oficio de zapatero. Sin embargo, nunca dejó de estudiar lenguas y se interesó por el griego. Fue en ese tiempo, en medio de sus tareas laborales, que llegó a reconocer que era un pecador y comenzó a examinar cuidadosamente las Escrituras y se adentró en el conocimiento de los Evangelios.
 
Después, en su juventud, William se involucró con una asociación local de cristianos donde entabló amistad con Juan Ryland, Juan Sutcliff y Andrew Fuller y se encaminó aun más en las vías de la fe evangélica. De este modo, el 5 de octubre de 1783, Carey fue bautizado por Ryland y se comprometió a seguir a Jesucristo hasta el final de sus días. Luego, en 1785, fue nombrado maestro de escuela del pueblo de Moulton y fue invitado a servir como pastor de la iglesia local. Durante este tiempo, leyó los diarios del explorador James Cook y se interesó profundamente por la propagación del cristianismo. Entonces un día, en un momento de quietud en su trabajo, escuchó el llamado del Todopoderoso y él respondió: "Heme aquí, envíame a mí".
 
Durante los años siguientes se esforzó ininterrumpidamente, orando, escribiendo y hablando sobre el asunto de llevar a Cristo a todas las naciones. Entonces en mayo de 1792, ya como ministro ordenado del Señor, predicó un memorable sermón, inspirado en Isaías 54:2, en el que utilizó repetidamente el epigrama, que se ha convertido en su cita más famosa: "espera grandes cosas de Dios, intenta grandes cosas para Dios". En el acto también logró que se formara la primera sociedad misionera en la historia de las iglesias de Cristo, para la predicación del Evangelio entre los pueblos nunca antes evangelizados. Asimismo, leyendo y buscando, entendió la necesidad de muchos de conocer a Jesús y descubrió que el Señor lo llamaba para trabajar en la India.
 
DIRECTO A LA INDIA
 
En 1793 la sociedad misionera, a la que pertenecía Carey, logró obtener dinero y compró un pasaje para la India en un navío dinamarqués. William le rogó a su esposa Dorothy que lo acompañase en su misión cristianizadora, pero ella se negó rotundamente. Sin embargo, antes de que el navío partiese, uno de sus amigos misionero fue a su casa para charlar con su mujer. Grande fue la sorpresa y el regocijo de todos cuando ese misionero logró convencer a la esposa de William para que acompañase a su marido. Dios, además, conmovió el corazón del comandante del navío quien lo llevó, en compañía de su esposa y de sus hijos, sin cobrar algún pasaje adicional.
 
Durante el viaje a la India, que duró cinco meses, Carey aprendió suficiente bien el bengalí como para entenderse con el pueblo. Poco después de desembarcar comenzó a predicar, y los oyentes venían a escucharlo en número siempre creciente. Pero percibió la necesidad imperiosa de que el pueblo tuviese una Biblia en su propia lengua y, sin demora, se entregó a la tarea de traducirla. La rapidez con que aprendió las lenguas de la India todavía es motivo de admiración para los mejores lingüistas. Empero, su ministerio no fue fácil: pasó mucho tiempo sin ver los frutos de su obra -ni un solo convertido hindú en siete años-, acumuló deudas, la salud mental de su esposa se deterioró hasta el punto que partió al encuentro con el Creador.
 
De igual modo, la mayor parte de los ingleses con quienes Carey tuvo contacto en la India lo creían loco. Durante casi dos años no le llegó ninguna carta de Inglaterra. Muchas veces su familia y él carecieron de dinero y de alimentos. Para sustentarlos, el misionero se volvió labrador, y trabajó como obrero en una fábrica de añil durante seis años. También durante más de treinta años fue profesor de lenguas orientales en el Colegio de Fort Williams. Fundó además el Colegio Serampore para enseñar a los obreros. Bajo su dirección el colegio prosperó y desempeñó un gran papel en la evangelización del país. Otra de las cosas que vivió y enfrentó fue la división por castas de la India.
 
En Asia, igualmente, Carey continuó los estudios que había comenzado cuando era niño. No solo fundó la sociedad de agricultura y horticultura, sino que también creó uno de los mejores jardines botánicos y escribió y publicó "Flora Indica", considerada una obra maestra por muchos años. Pasó también mucho tiempo enseñando en las escuelas de niños pobres. Pero, sobre todo, siempre ardía en su corazón el deseo de llevar adelante la obra de ganar almas. Por ello, predicó por muchos lugares de la India. Fue a zonas aisladas y llenas de animales salvajes. Comentaba que a veces caminaba por kilómetros, y al llegar, debía hacer a un lado el cansancio para compartir la Palabra de Cristo. En medio de serpientes, a veces tigres y chacales.
 
EL TRÍO MISIONERO
 
En 1799, se unió a los cristianos Guillermo Ward y Josué Marshman, y formó un trío misionero conocido como "Serampore". Junto a ellos, fundó 25 iglesias y 126 escuelas, tradujo la Escritura a 44 idiomas, produjo gramáticas y diccionarios y organizó la primera misión médica a la India. También fue responsable de la creación de bancos de ahorro, un seminario, una escuela para niñas hindúes y un periódico vernacular en bengalí. Además, hizo campaña para la erradicación del suttee -incineración de la viuda ante la pira funeraria de su marido- y fue responsable de la instalación de la primera máquina impresora de la India. Trabajó además en la primera traducción al inglés de la epopeya épica en sánscrito Ramayana y Mahabharata. La traducción de la Biblia al sánscrito fue obra suya y logró el bautismo en 1800 del primer hindú convertido llamado Krishna Pal.
 
En los 41 años que Carey pasó en la India no visitó jamás Inglaterra. Logró hablar con fluidez más de treinta lenguas de la India, dirigió la traducción de las Escrituras en todas esas lenguas y fue nombrado traductor oficial del gobierno británico instalado en esta parte del mundo por aquellos años. Escribió también varias gramáticas hindúes y compiló importantes diccionarios de los idiomas bengalí, maratí y sánscrito. Al avanzar en edad, sus amigos insistían en que disminuyese sus esfuerzos, pero su aversión a la inactividad era tal, que continuaba trabajando, aun cuando su fuerza física no era suficiente para activar la necesaria energía mental. Por fin se vio obligado a permanecer en cama, donde siguió corrigiendo las pruebas de las traducciones.
 
Finalmente, el 9 de junio de 1834 en la India, a la edad de 73 años, William Carey dejó la vida terrenal para ir al encuentro de Cristo. Al morir, el gobierno colonial ordenó que se izasen las banderas a media asta, para honrar la memoria de un "héroe" que había hecho más por la India que todos los generales británicos. Ciento setenta y siete años después, mientras el sofá en el que murió se encuentra ahora en el Parque Regent College, el salón cristiano de la Universidad de Oxford, la obra de Carey continúa siendo una bendición para una gran parte del mundo. Y es que este varón de Dios encendió a todo el mundo cristiano para llevar adelante la tarea de evangelizar a la tierra.

 Fuente: impactoevangelistico.net

viernes, 11 de mayo de 2012

Cristianismo real

Cristianismo real

Libro histórico, expresión viva de la fe evangélica. Escrita por el inglés William Wilberforce en 1797, y actualizada por Bot Beltz en 2007, la obra analiza el valor del auténtico convencimiento en Dios en un mundo marcado por el mal.

Obra clásica
de una de las figuras más sorprendentes de la historia inglesa: William Wilberforce, "Cristianismo Real", doscientos quince años después de su primera publicación sigue teniendo relevancia aun hoy. Lleno de espiritualidad y pasión, el libro, reactualizado en 2007 por el Doctor Bob Beltz, cobija una serie de principios críticos para vivir una vida cristiana genuina. Un cúmulo de verdades que, nacidas para luchar contra la esclavitud en pleno auge de la expansión colonial británica, se mantienen de pie e intactas a pesar del paso del tiempo como un roble añejo y fructífero.
Entender el cristianismo no es algo que se logre sin esfuerzo. Prácticamente, cualquier ejemplo del mundo natural no enseña ese principio. La forma en que debemos esforzarnos para disfrutar todas las cosas buenas que Dios nos provee ilustra esta lección. Nadie esperaría alcanzar la cumbre del éxito en educación, arte, finanzas o atletismo sin un alto grado de esfuerzo y perseverancia. Solemos usar la expresión: "¡realmente debes quererlo!" Crecer en nuestra fe requiere lo mismo. El cristianismo está basado en una revelación de Dios que está llena de información que la mente natural jamás podría haber imaginado.
Wilberforce, nacido en la ciudad inglesa de Hull en 1759, se comprometió a lo largo de toda su existencia a promover una renovación moral y cultural en Gran Bretaña. Al respecto, en su diario personal escribió una nota, fechada el 28 de octubre de 1787, en la que afirmó que Dios había puesto ante él dos grandes objetivos: la supresión del comercio de esclavos y el trabajo en la reforma moral. Como una luz en medio de las tinieblas, William trabajó muchísimo para compartir su visión cristiana del mundo. Sin dudas, el aspecto más perdurable de su defensa de las verdades del Evangelio fue "Cristianismo Real", editada en 1797, que se convirtió de inmediato en un éxito de ventas.
El orgullo humano se niega a enfrentar la verdad. Incluso, la mayoría de quienes profesan el cristianismo, tienden a pensar que la naturaleza de la humanidad es básicamente buena y solo se sale de su cauce por el poder de la tentación. Ellos creen que el mal y el pecado son la excepción, y no la regla.
El lenguaje de las Escrituras no es para ser tomado a la ligera. Enseña que el hombre es una criatura apóstata, caída de su original inocencia, degradada en su naturaleza, depravada en su forma de pensar, inclinada hacia el mal, no bueno, y afectado por el pecado hasta el centro mismo de su ser. El hecho de que no queramos aceptar estas verdades es la evidencia de su veracidad.

VERDADES ESENCIALES
Desde su aparición esta obra, inspirada en el amor del Todopoderoso, tocó muchas vidas en Inglaterra, Estados Unidos, Europa y el resto del planeta. Como un diamante, brillante y cristalino, sus características particulares provocaron la atención de millones de humanos sedientos de la luz de Jesucristo. Y es que, escrito con la idea de analizar la fe y promover el bienestar de nuestro prójimo, el libro descubrió todo lo que la Biblia enseña sobre lo que significa creer en Cristo y destapó las verdades esenciales del cristianismo.
Jesús no es un remoto concepto abstracto. Es una persona. Él no está "allí afuera", en cualquier lado. Hay un fino velo que nos separa de Él. Él está presente. Lo que obstruye nuestra visión no cambia el hecho de que Él está allí. Quizá no lo veamos, pero eso no impide que sepamos que Dios está allí. La auténtica fe tiene otras formas de hacer contacto. Podemos saber que Él está cuidando de nosotros. Y aunque no lo veamos físicamente, creemos que pronto llegará el día en que lo veremos.
Dividido en siete capítulos, "Cristianismo Real", como un espejo liso y brillante, es el fiel reflejo de su inventor. Wilberforce, político evangélico determinante en la historia del imperio británico, se erigió en su época como valeroso luchador cristiano que fue en contra de lo establecido y enarboló las banderas del Rey de reyes. Su visión, sus ideas y sus juicios evangélicos se extendieron a sus conciudadanos británicos, y del planeta entero, a través de una corriente dogmática que él llamó el "cristianismo vital y auténtico".
Habiendo hecho un compromiso con Cristo, debemos entregarnos sin reservas al servicio de nuestro Rey. Ya no somos nuestros. Ahora pertenecemos a Cristo. Debemos convertirnos en instrumentos apartados para honra y gloria de Dios. Este es el principio fundamental que debe guiar todo lo que hacemos. Cualquiera haya sido la fuerza motivadora de nuestra vida antes de conocer a Cristo debe ser abandonada o relegada a un segundo lugar. Debemos someternos al Señorío de Cristo. El lema de la fe auténtica es: "hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31).
Modernizada por Beltz, en 2007 tras la producción de la película "Gracia Asombrosa", basada en la vida de Wilberforce, esta obra en la actualidad reboza de validez, vigor y utilidad. Según Beltz, pastor evangélico y reconocido escritor y productor de cine, rejuveneció el texto original, escrito con el estilo lingüístico de fines del siglo dieciocho, con la esperanza e intención de que las nuevas generaciones puedan descubrir la magnífica creación de Wilberforce y el mensaje eterno que nos entregó en 1797.
Un buen barómetro de la autenticidad de nuestra fe es cómo respondemos a los ataques de los que nos tratan como si estuvieran sobre nosotros. La verdadera humildad maneja dicho trato con la gracia. Cuando no tomamos represalias contra quienes nos ofenden, abrimos la puerta para la reconciliación con nuestro adversario.
Es otra virtud de la auténtica fe que se valore más el logro moral que el logro intelectual. Llama a los creyentes a buscar la excelencia moral más que el conocimiento. Esto contrasta con muchas de las así llamadas religiones de misterio que conducen a sus seguidores a un supuesto conocimiento más profundo que se transforma en la fuente de su salvación.

FE FIDEDIGNA
Según Beltz si usted lee con atención "Cristianismo Real" descubrirá cómo los conceptos del pecado, el mal y la depravación han sido suavizados. Encontrará dentro de sus páginas que las creencias principales del movimiento evangélico real han sido distorsionadas. Asimismo, le servirá como una prueba de la autenticidad de sus propios valores espirituales y hallará que el análisis que hizo Wilberforce acerca de lo que significa tener una fe fidedigna, resuena fuertemente aun hoy en pleno inicio del siglo veintiuno.
En tiempos como los que estamos viviendo, las ideas de obediencia radical y abnegación se desvanecen en el trasfondo. Aun cristianos fieles se hacen blandos y más tolerantes de la decadencia moral del mundo que los rodea. En general, la mayoría de los hombres y mujeres piensan poco en los temas relacionados con la fe. Dado que la mayoría de los cristianos nominales no piensan mucho en la fe ni dedican tiempo a estudiar la Biblia, no debería sorprendernos que no estén familiarizados con los principios fundamentales de la auténtica fe cristiana. Solo aquellos principios o doctrinas que encajan con el tenor de la cultura son observados como práctica común. Las verdades que están en marcado contraste con el sistema de la cultura son casi totalmente olvidadas

Fuente: impactoevangelistico.net